Noticias

Con alegría y unión, ¡festejamos Rosh Hashaná!

En ORT le dimos una cálida bienvenida al año 5787 con propuestas que reflejaron la riqueza de la identidad y la cultura judía. Junto a estudiantes, docentes y familias nos unimos para celebrar a través de la magia de la gastronomía, la música y el baile.


La jalá agulá, con su forma circular tan representativa, nos recuerda el ciclo continuo de la vida, aquello que termina para dar paso a un nuevo comienzo. Manteniendo vivo este legado, junto a alumnos de 4to. año amasamos jalot y compartimos un momento que convirtió el aula en cocina y la llenó de sonrisas.

Con este mismo espíritu, recibimos a abuelos de Year 1 para preparar leicaj junto a la Fundación Tzedaká. El budín de miel con su característico sabor simboliza el deseo de comenzar un año colmado de dulzura.

Además, en la Escuela Primaria compartimos festejos en todos los grados, en los que estuvieron presentes los símbolos tradicionales de la mesa de Rosh Hashaná y nos conmovimos al escuchar el profundo y vibrante sonido del shofar, ese eco ancestral que nos invita a la introspección y a comprometernos a ser mejores cada día.

Los juegos y la música no faltaron en estas celebraciones. En cada encuentro, los chicos disfrutaron de propuestas temáticas e interactivas, con preguntas para poner a prueba sus conocimientos sobre Rosh Hashaná. También hubo espacio para cantar y disfrutar en vivo de la coreografía que Year 4 presentó en el Lilaj 2026.

La vivencia de la festividad también trascendió las aulas y cruzó fronteras. Alumnos de 2do. y 4to. año elaboraron Cartisei Brajá, tarjetas con saludos y buenos deseos, para enviar a Israel. Estas postales confeccionadas a mano tienen un significado muy especial: representan afecto, solidaridad y esperanza para el año venidero.

Por otra parte, el espíritu festivo inundó cada espacio gracias a las morot y los morim de Shirá, quienes recorrieron los cursos de Secundaria con su piano para cantar canciones tradicionales.

Cada una de estas propuestas nos permitió mantener vivas las tradiciones, compartirlas entre generaciones y fortalecer los vínculos que construyen nuestra comunidad. Porque celebrar Rosh Hashaná también es encontrarnos con aquello que nos identifica, transmitirlo y renovarlo, mientras damos la bienvenida a un nuevo comienzo.

¡Shaná Tová Umetuká!