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Un viaje lleno de aprendizajes y aventuras

"La sabiduría no es transferible; debe ser descubierta personalmente en una travesía que nadie más puede recorrer por nosotros", sostuvo alguna vez el reconocido novelista Marcel Proust. Quizá esta sea la mejor frase para describir la experiencia por la que transitaron los 200 alumnos de 2do. año de ambas sedes que visitaron Puerto Madryn y compartieron un momento único, lleno de emoción y aventuras.


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El viaje de estudio denominado "Explorando las Ciencias Naturales" le brindó a los estudiantes, por tercer año consecutivo, la oportunidad de incursionar y aprender a través de sus propias vivencias. “Se trató de una experiencia muy enriquecedora en la que los chicos adquirieron nuevos conocimientos sobre Biología, Geología, Geografía y Paleontología. Estudiantes de ambas sedes y diferentes cursos compartieron un viaje increíble que combinó aprendizaje y disfrute”, sostuvo Valeria Berler, Coordinadora de Ciencias Naturales y responsable de la actividad.

La travesía comenzó con una caminata por la playa hasta el Monumento al Indio Tehuelche. Acompañados por biólogos, los alumnos conocieron la fauna y vegetación de la región y visitaron el Ecocentro, Centro de interpretación de Ecosistemas Marinos.

La excursión a Península Valdés fue otra protagonista del itinerario. Primero hubo tiempo para la navegación por el Golfo Nuevo y el avistaje de ballenas, delfines, cormoranes y gaviotas. Luego se realizó un recorrido por Puerto Pirámides y un trekking por los médanos hasta llegar a Punto Panorámico, donde los chicos pudieron observar fósiles marinos y vegetación autóctona. Ya en Caleta Valdés y Punta Cantor fueron testigos de cómo los elefantes marinos y los pingüinos se relacionan en comunidad y con el medio ambiente.

“Los estudiantes pudieron tener una mirada crítica sobre los conocimientos adquiridos, posicionándose en un lugar muy interesante y convirtiéndose en partícipes e interlocutores conscientes de la información. Como profesora tuve la oportunidad de brindarles herramientas sobre temas muy valiosos que por lo general no se tocan en clase, vinculados a la Botánica, Paleontología, Etología, Ecología y Conservación”, expresó Lucía Rodríguez, docente que acompañó a los jóvenes en su travesía.

La visita al centro de interpretación del Istmo Carlos Ameghino y la observación de la Isla de los Pájaros y los Golfos Nuevo y San José se convirtieron en hitos destacados de la travesía, mientras que la excursión por la playa El Doradillo sirvió para que los jóvenes profundizaran sus conocimientos sobre geología y paleontología de la Patagonia costera, especialmente a partir de la búsqueda e identificación de fósiles.

Otro de los momentos inolvidables fue la visita a la Estancia Patagónica San Guillermo. Allí los chicos esquilaron ovejas, descubrieron las actividades agropecuarias desarrolladas en Chubut y disfrutaron de un rico mate con tortas fritas.

“Fue una alegría haber podido formar parte de este viaje y ver a los chicos tan contentos. Se trató de una experiencia súper enriquecedora, tanto en lo educativo y cultural como en lo referido a las relaciones personales entre compañeros de ambas sedes y distintos cursos”, sostuvo la docente Luciana Tozzini, al tiempo que aseguró que le encantaría repetir la aventura el próximo año.

Las compras por el centro de la ciudad de Madryn y una emotiva cena con baile de despedida fueron el corolario de un viaje soñado, que tuvo en su último día una actividad muy especial: la visita al Museo Paleontológico Egidio Feruglio, ubicado en Trelew, y un paseo por la ciudad de Gaiman, donde compartieron un té galés y aprendieron sobre los primeros pobladores de la zona que convivieron con los pueblos originarios sin intentar imponer su cultura.

 

Los alumnos cuentan su experiencia

"La experiencia estuvo muy buena, yo nunca me había imaginado ir a ver a las ballenas. Fue muy interesante estar en contacto permanente con al naturaleza y visitar museos. Comimos un montón y además tuvimos bastante tiempo libre para disfrutar”, dijo Sebastián Garavano.

"El viaje estuvo re bueno, la gente se portó genial y las excursiones me gustaron mucho. Quedarnos en silencio en medio de la montaña y conocer las ballenas fue increíble. La comida estuvo muy buena también", explicó Mateo Filarent.

"La visita me sirvió para conocer gente nueva, no sólo de Belgrano sino también de Almagro. El hotel y las actividades en la playa estuvieron espectaculares. La experiencia de ver las ballenas estuvo muy buena al igual que el viaje en avión”, manifestó Felipe Oyarzábal.

 “El viaje estuvo hermoso. El avistaje de las ballenas me encantó al igual que los pingüinos, fue una gran experiencia. Los museos fueron súper interesantes y los guías re buena onda. El grupo con el que viajé me encantó, nos llevamos muy bien. ¡Fue todo increíble, inolvidable!”, aseguró Nicole Kujawski.

“La verdad es que el viaje me pareció increíble. Aprendí un montón y me divertí mucho. El avistaje de las ballenas estuvo muy bueno y conocí animales que jamás había visto. Los profesores estuvieron siempre presentes, enseñándonos y cuidándonos. El último día hicimos un baile que estuvo genial. Me reí mucho viendo a los docentes bailar. Me encantó viajar en avión y compartir con chicos con los que nunca antes había tenido relación, me hice muchos amigos nuevos. ¡Es un viaje que nadie se puede perder!”, manifestó Tali Kremenchusky.